Mantención de Piscinas

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Química en el agua de su piscinas

Definición de ph

El pH es una medida de acidez o alcalinidad que indica la cantidad de iones de hidrógeno presentes en una solución o sustancia.

Las siglas pH significan potencial hidrógeno o potencial de hidrogeniones, del latín pondus: peso, potentia: potencia e hydrogenium: hidrógeno, es decir pondus hydrogenii o potentia hydrogenii.

¿Cómo se mide el pH del agua en la piscina?

La escala de pH va del 1 al 14, siendo 7 el pH neutro. Valores por encima corresponden a aguas alcalinas y por debajo de 7 a aguas ácidas. Unos niveles de ph adecuados para el agua de  la piscina oscilan entre el 7,2 y 7,6.

¿Qué pasa si el pH de la piscina es bajo?

Si el pH es más bajo, el agua es más ácida, a modo de ejemplo podriamos preguntarnos

 ¿que pasa si una persona se mete en una piscina llena de ácido?. … Cuando nos alejamos del valor ideal 7 hacia abajo, es decir del 6 o menos, el agua es bastante ácida. Esto provoca irritaciones en la piel, ojos y vias respiratorias.

Qué es el pH y cuál es el nivel correcto

Muchos dueños y usuarios de piscina no lo entienden, y esto les cuesta dinero, y riesgos innecesarios para la salud.

El pH no es más que la acidez del agua.

El valor ideal para el agua de una piscina está entre 7 y 7,2.

Esta es  la acidez ideal para que el cuerpo humano no sufra daños.

Si el pH es más bajo de 7 el agua es más ácida.

Amodo de ejemplo nos podriamos preguntar:

 ¿Que pasa si una persona se mete en una piscina llena de ácido?

Aunque es difícil que una piscina alcance valores de acidez tan extremos, sí es habitual que el agua no esté en su valor óptimo.

Cuando nos alejamos del valor ideal hacia abajo, es decir del 6 o menos, el agua es bastante ácida.

Esto provoca irritaciones en la piel, ojos, mucosas y aparece la vida 

(MICRO ALGA)

Descubre y entiende  la estrecha relación entre cloro y pH en piscinas

¿Cuál es el nivel correcto de cloro?

Técnicamente, y según la normativa el valor ideal del cloro es de 1,5  ppm(partes por millón) a 3,0 ppm (partes por millon)

Para poder identificar estos valores no ayudaremos con un tester reactivo.

En los tester reactivos de gotas suelen venir  marcados los valor ideales, lo cual  es importante memorizar, sera de mucha ayuda. (ver imagen arriba)

¿Que pasa si nos alejamos de este valor?

Esto puede ser muy perjudicial para las personas, sobre todo si no se controla el nivel de cloro en el agua.

Aplicando  más cloro de la cuenta, no percibimos nada raro en el agua, ni siquiera olor a cloro, porque en realidad, este olor no lo provoca el cloro, ni tiene nada que ver con su valor.

El olor a cloro aparece cuando hay materia orgánica en el agua que se está combinando con el cloro.

Este olor lo provoca la cloramina, que es un gas tóxico, que irrita las vías respiratorias y es cancerígeno, así que no es bueno exponerse a él durante mucho tiempo ni en grandes concentraciones.

Por lo tanto, solo percibimos que el cloro está realmente alto, cuando nos bañamos y se nos ponen los ojos rojos, nos pica la piel, y probablemente se nos destiñe el traje de baño y notemos el agua del un color blaquesino o lechoso . En este caso hemos agredido a nuestro organismo, provocando quemaduras químicas y otros daños aunque no lo percibamos.

No queremos tener una piscina para dañar nuestra salud, así que hay que ser cuidadosos.

Pensemos ahora en qué ocurre si el nivel de cloro es demasiado bajo.

Evidentemente, no dañamos nuestra piel, porque no es más que agua.

Sin embargo, hay que tener cuidado con esta creencia.

¿Qué ocurre si te bañas en una piscina pública y la persona de al lado tiene gastroenteritis, conjuntivitis o infección de orina?

Esa persona puede estar desprendiendo bacterias o virus, incluso tú también puedes hacerlo aunque no estés enfermo.

Quizás hay algún microorganismo contra el que estés inmunizado, pero el bañista de al lado no.

Ese microorganismo es desprendido al agua.

Si el nivel de cloro es suficiente, se oxidará rápidamente, muriendo antes de provocar un contagio.

Si el nivel de cloro es muy bajo, no tiene poder oxidante, por lo que el microorganismo viajará por el agua hasta que encuentre un cuerpo que infectar.

No solo es necesario que una persona aporte este microorganismo al agua.

Las esporas llegan a la piscina arrastradas por el viento.

Si se cumplen las condiciones adecuadas, estas esporas evolucionarán, creando colonias de microorganismos.

Las algas siguen este comportamiento. Si no hay nada que las detenga, se van reproduciendo en el agua, provocando primero que las paredes estén resbaladizas, como gelatinosas, y más tarde poniendo el agua verde, cuando ya son tan grandes y numerosas como para que se perciban a simple vista.

Por lo tanto, un agua verde suele ser signo de falta de desinfectante.

Resumiendo, el nivel de cloro alto es perjudicial porque daña a nuestro cuerpo, y un nivel bajo permite contagios.

Aparte de los efectos estéticos que puede tener a la vista, en el piso y muros, la arena del filtro puede llegar a apelmazarse por el exceso de cal, sobre todo si se usa un agua con mucha alcalinidad.

Los cloradores salinos atraen la cal como imanes, por lo que se les incrusta rápidamente.

Parece evidente, que igual que ocurría con el cloro, el pH debe mantenerse lo más cerca posible de su valor ideal.

Efectos de las distintas combinaciones de cloro y pH

Hay efectos del cloro que son potenciados por el pH, efectos del pH que son potenciados por el cloro, y viceversa.

Por si esto fuera poco, también hay otros factores que influyen en esta combinación, como puede ser la alcalinidad, la dureza, el cloro libre, el cloro combinado, los metales disueltos, etc.

Estos factores pueden provocar problemas en el agua difíciles de diagnosticar.

Lo importante es ajustar perfectamente el cloro y el pH, y si se mantienen otros síntomas, ir comprobando otros valores.

En la mayoría de los casos, con estos dos valores bien ajustados, el agua estará en perfectas condiciones.

Si el agua está siempre dentro del valor ideal, estos problemas no suelen producirse.

Cuando los valores se alejan demasiado del valor ideal, las distintas legislaciones prohiben el baño, tanto para evitar riesgos de irritación o intoxicación, como para evitar contagios por falta de desinfectante.

Teniendo en cuenta el valor de cloro y pH de una piscina, puedes ver las posibles consecuencias en cada situación.

Esto te ayudará a diagnosticar el problema y aplicar una solución.

En la mayoría de casos, será suficiente con corregir los valores, añadiendo cloro si es necesario, utilizando incrementador (pH+) o reductor de pH (pH-), o vaciando parte del agua para eliminar el exceso de cloro.

¿Por qué suben o bajan los valores?

En circunstancias normales, cuando la composición del agua es la habitual de la red, lo normal es que el cloro baje por sí solo, y el pH se mantenga estable.

El cloro se evapora, al ser un gas, y no permanece en el agua durante muchos días.

Por lo que  hay que ir aplicando.

Hay productos que reducen la evaporación, como el ácido cianúrico, también conocido como estabilizador de cloro.

Estos productos no son muy saludables, por lo que yo recomiendo ir reponiendo el cloro, y evitar añadir productos innecesarios.

Para mí lo ideal es la cloración salina o el cloro líquido. 

Cómo mantener los valores perfectos

La forma correcta, aunque tengamos una instalación automatizada, SIEMPRE es  medir los valores de cloracion y ph en el  agua, para asegurarte que la quimica este funcionando correctamente.

Nadie quiere que se le desprendan los revestimientos de las paredes, o sufrir una intoxicación por exceso de cloro, o quemaduras químicas.

Conclución

El mayor peligro para el dueño de una piscina es el desconocimiento, por lo tanto debemos  conocer estos temas para evitar problemas de todo  tipo.

Los errores más habituales son no medir, o no conocer los valores correctos del cloro y el pH.

Esperamos que esta información sea de tu agrado y le saques el máximo de provecho.

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